No está claro cuándo nació exactamente, pero en los papeles aparece el 15 de Febrero.
Sus inicios en la vida fueron muy duros: tirada, junto a sus hermanitos y su mamá, en un contenedor de basura (el ser humano puede ser tan despreciable)
Sólo sobrevivieron ella y su madre. Afortunadamente alguien las escuchó y las rescató para fortuna de Vimbrio y mía.
Parecía que el destino nos la ofrecía, porque justamente en esa época le dije a Vimbrio que sería una buena idea tener un perrito pequeño en casa (estábamos buscando un bebé y pensé que tener un cachorrito me ayudaría a no obsesionarme si no me quedaba embarazada, como así fue en efecto).
La Asociación Ávora nos dio a Galleta en adopción en Marzo y ha sido una de las experiencias más bonitas y enriquecedoras de mi vida.
Desde esa noche que llegamos a casa con nuestro peluchito se han multiplicado las risas, la alegría, la ternura, el cariño. Es increíble lo que puede aportar un animalito tan pequeño y vulnerable. Y es increíble lo que la quiero.
Yo sabía que a un animal de compañía se le quiere, pero hasta que no tienes uno, no lo sabes de verdad, no lo comprendes.
En fin, espero que esté con nosotros el máximo de años posible, que sea la mejor amiguita de Valentina, que se quieran y se hinchen de jugar y de darse todo el cariño del mundo y que mi Galletita siga viviendo tan feliz y sana como hasta ahora. Y dejo de escribir que estoy muy tontilla con la proximidad del parto y me emociono!!!


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