Pues sí, acabó la temida cuarentena y al final no ha sido para tanto, nos hemos adaptado bien, todos en casa, a la novedad de tener una cosita chica que nos revolucione la vida.
Las primeras dos semanas fueron las chungas: desubicados, soñolientos, agotados, doloridos (yo con mis puntos), llorosos (sobre todo yo cuando se iba acabando el día) pero bueno, siguiendo los buenos consejos de la gente que te quiere se sobrellevó.
Lo mejor que hemos podido hacer es establecer unas rutinas de las que procuramos no salirnos nunca y Valentina parece que las ha aprendido muy bien: paseíto mañanero, comer a eso de las 2 de la tarde, siesta en su cunita, paseíto por la tarde, comer sobre las 8 de la tarde, baño calentito con masaje, biberón y cuna. Por supuesto hay más cosas entre medias y muchas veces ella impone su carácter, sobre todo en las siestas, pero intentamos seguir esta rutina, que visto lo visto, es lo más eficaz...
Tan eficaz que nos hace pasar unas noches estupendas!!
Se está despertando dos veces por las noches nada más, y el primer despertar lo hace sobre las 4 de la madrugada más o menos, así que no podemos estar más contentos.
También estamos siguiendo el método Estivill, que, a pesar de que hay mucha gente desinformada que lo pone a parir, no puede ser más eficaz.
A Valentina le cuesta mucho conciliar el sueño y llora. Lo que hacemos es ir cada 3 minutos a consolarla. Lo mejor de todo (aparte de que consigue conciliar el sueño ella solita) es que estamos fomentando que nos preste atención. Cuando entramos en la habitación suele quedarse callada y escucha muy atenta lo que le decimos, me encanta!
Para las comidas no hay problema. Mi niña es una tragoncilla y está cogiendo una media de 350 gramos cada semana y también está espaciando más las tomas por lo que ya me voy sintiendo menos esclava de la teta y me permite descansar y hacer otras cosas.
En definitiva, esto va viento en popa.
Ah bueno!! me olvidaba de Galleta. No puede ser más buena. Siente muchísima curiosidad por ella, está muy pendiente, sobre todo cuando la coge en brazos alguien que ella no conozca, pero nada de celos ni de mal comportamiento, sigue siendo tan adorable como siempre.
Estamos teniendo mucha suerte con nuestras dos criaturitas!!
Este es el cajón de sastre donde Vimbrio y Lillibit guardarán todas las cosas que les gusten y les llame la atención
martes, 29 de marzo de 2016
miércoles, 23 de marzo de 2016
PINZAS DECORADAS
Hace tiempo que decoré estas pinzas de madera normales y corrientes.
Estaba aburrida esa tarde y tenemos pinzas de sobra, así que me puse manos a la obra.
Sólo es necesario: pinzas de la ropa de madera, cola, papel decorado y lo que quieras...
Quedan graciosas y resultonas, verdad?
Estaba aburrida esa tarde y tenemos pinzas de sobra, así que me puse manos a la obra.
Sólo es necesario: pinzas de la ropa de madera, cola, papel decorado y lo que quieras...
Quedan graciosas y resultonas, verdad?
domingo, 6 de marzo de 2016
ALBUM ANUAL DE GRAPHIC 45
Otro álbum listo para llenarlo de fotos de Valentina, pero este está pensado para más a largo plazo, porque, de hecho, es para todo su primer año de vida.
Graphic 45 tiene una colección de papeles ideal para ese propósito: Time to flourish y, por supuesto, lo pedí. Aunque también le he puesto papeles de la colección The mariposa stack de DCWV que me regaló Vimbrio para los reyes y que me tiene enamoradita perdida.
El montaje del álbum es muy simple: espina con bolsillos, como otros que ya he hecho, y, con los cuales, puedes poner muchas fotos.
El álbum está organizado para poner fotos desde Febrero de este año hasta que celebremos su cumple, en Febrero del año que viene.
En los bolsillos he hecho solapas y tarjetones para poder poner más fotos y journaling.
Ha quedado un álbum muy resultón y con un estilo bastante romántico, ahora, como siempre, ha llenarlo de fotos bonitas!!!!
Graphic 45 tiene una colección de papeles ideal para ese propósito: Time to flourish y, por supuesto, lo pedí. Aunque también le he puesto papeles de la colección The mariposa stack de DCWV que me regaló Vimbrio para los reyes y que me tiene enamoradita perdida.
El montaje del álbum es muy simple: espina con bolsillos, como otros que ya he hecho, y, con los cuales, puedes poner muchas fotos.
El álbum está organizado para poner fotos desde Febrero de este año hasta que celebremos su cumple, en Febrero del año que viene.
En los bolsillos he hecho solapas y tarjetones para poder poner más fotos y journaling.
Ha quedado un álbum muy resultón y con un estilo bastante romántico, ahora, como siempre, ha llenarlo de fotos bonitas!!!!
miércoles, 24 de febrero de 2016
ALBUM DAYKA PARA VALENTINA
Hace poco descubrí a una chica scrapera a la que sigo por YouTube y Facebook. Me gusta muchísimo todo lo que hace y tiene un álbum con papeles de Dayka que sencillamente me enamoró, así que me decidí a hacerlo para las primeras fotos de Valentina (que ya voy acumulando)
Ah! se me olvidaba poner el nombre: M&MPetitSoupirs.
Pues aquí está el álbum que he hecho yo:
Los papeles de Dayka con temática infantil sencillamente es una preciosidad...
El álbum está formado por bolsillos para meter tarjetones y por páginas sencillas de cartulina troquelada.
Ah! se me olvidaba poner el nombre: M&MPetitSoupirs.
Pues aquí está el álbum que he hecho yo:
Los papeles de Dayka con temática infantil sencillamente es una preciosidad...
El álbum está formado por bolsillos para meter tarjetones y por páginas sencillas de cartulina troquelada.
Como último detallito un bolsillo sujeto por dos tiras de papel para fotos sueltas o tags.
Ya solo es cuestión de llenarlo de preciosos recuerdos.
domingo, 21 de febrero de 2016
BIENVENIDA AL MUNDO, VALENTINA
El lunes 15 de febrero yo estaba super deprimida. Valentina seguía sin dar muestras de querer salir y la amenaza de que el miércoles, en monitores, me dijeran que me inducían el parto estaba ahí, latente y cada vez más cercana.
El sábado 13 ya tuve una primera desilusión, pasé la noche con unos dolores muy fuertes, como de regla pero más bestias y también de riñones. Llevamos a Galleta a casa de la madre de Vimbrio por si teníamos que salir corriendo hacia el Materno, pero se quedó ahí la cosa, el domingo por la mañana amanecí sin ninguna sensación nueva.
Pues, volviendo a la noche del lunes, me acosté como de costumbre y dormí casi del tirón y sin ninguna molestia. Por la mañana, el martes, a eso de las 9-9:30, me volví a notar los mismos dolores que el sábado, pero esta vez no eran continuos, si no que venían y se iban cada ciertos minutos.
Aquello no paraba, pero yo aún estaba tranquila porque no bajaban de los 20 minutos, hasta que, de repente, noté una contracción a los 5 minutos de la anterior. Luego volvieron a venir cada 20-25 minutos. Luego otra a los 5 y tan fuerte que me levanté corriendo de la cama para vestirme, pero pararon y volvieron a venir a los 20-25.
Y pensé que mejor me iba a comprar el pan y a pegarme un buen desayuno por si acaso me ponía de parto y no me dejaban comer nada y eso hice. Terminada de desayunar, cogí mi bolso y la carpeta con todos los papeles acumulados a lo largo del embarazo, pillé un taxi y me fui para el Materno.
Tan convencida estaba que me mandarían de nuevo para casa que no dejé que Vimbrio se viniera del trabajo... Ay qué equivocada estaba!!
Cuando me exploró la médica y me dijo "estás dilatada de 6 cm y ya vas para paritorio" me dio tal ataque de risa que tanto la médica como la matrona se hincharon de reir.
Ahora sí que llamé a Vimbrio y qué punto decirle eso de "que estoy de parto!!!!!!"
Me llevaron directamente a un paritorio y ahí comenzó una de las experiencias más fuertes y emocionantes de toda mi vida y, aún así, me sorprende la tranquilidad y serenidad que mantuve todo el tiempo, jamás de los jamases lo habría creído.
Hasta los 8 centímetros he de decir que aguanté muy bien el dolor y sin epidural, de hecho me estaba pensando pedirla o no, porque aunque dolorosas, las contracciones eran muy soportables, pero entonces vieron que a la niña le costaba encauzar la recta final y decidieron ponerme oxitacina y eso fue horrible.
¡Qué dolores más grandes! como que a la segunda contracción me faltó tiempo de pedir la epidural. Me la prepararon y la médica que me la iba a poner no hacía más que decir que con 8 cm ya no me iba a hacer efecto y que no me iba a servir para nada, pero yo en mis trece y a pesar de que me tuvieron que pinchar 3 veces (resulta que tengo la columna ladeada) yo seguía con la epidural en la cabeza.
Ay, la epidural!! qué invento más maravilloso!!
Casi inmediatamente empecé a notar un calorcito la mar de agradable por los pies y al poco rato notaba las ganas de achuchar, pero nada de dolor, así da gusto parir. A todo esto ya eran las 7 de la tarde y el parto no llegaba a su final. La pequeña no estaba bien colocada, así que a partir de ese momento, no podía empujar por mucho que me lo pidiera el cuerpo, el trabajo tenía que hacerlo mi niña. Pero mi niña seguía mal posicionada, así que ya tuvieron que meterme mano en serio, recolocarla, hacerme empujar, un médico me ayudaba a eso echándose sobre mi barriga...
Ya sí debía empujar con ganas (por cierto que me dijeron que empujaba muy bien y que era buena paridora). En los últimos empujones el riesgo fue potencial porque mi niña llevaba ya mucho rato en el canal del parto y había que actuar con rapidez. Empezaron a entrar médicos a porrillo, la niña nacía ya sí o sí. Iban a usar el vacuo, que es como un embudo que se coloca en la cabecita del bebé y Vimbrio tuvo que salir del paritorio, también me hicieron la episotomía y se produjo desgarro además. Nada de eso fue doloroso para mí, gracias a la epidural.
Dos empujones más y a las 21:15 de la noche, escuché como gritaban "avisad al padre" y vi como me colocaban a Valentina, sucia y con el cordón umbilical sobre mi cuerpo y la emoción que había estado bajo control hasta ese momento se desbordó, no hay experiencia que iguale a esa.
Mi niña recién nacida era sonrosadita y tenía la cara más bonita que he visto nunca. Por fin la teníamos en brazos y en el mundo, sana y espabilada (nació con los ojos abiertos y mirando para todos lados).
Visto en perspectiva he tenido mucha suerte con mi embarazo y con mi parto, pero ahora viene la cuarentena... bueno, eso mejor para otro momento, que a Valentina le toca baño.
El sábado 13 ya tuve una primera desilusión, pasé la noche con unos dolores muy fuertes, como de regla pero más bestias y también de riñones. Llevamos a Galleta a casa de la madre de Vimbrio por si teníamos que salir corriendo hacia el Materno, pero se quedó ahí la cosa, el domingo por la mañana amanecí sin ninguna sensación nueva.
Pues, volviendo a la noche del lunes, me acosté como de costumbre y dormí casi del tirón y sin ninguna molestia. Por la mañana, el martes, a eso de las 9-9:30, me volví a notar los mismos dolores que el sábado, pero esta vez no eran continuos, si no que venían y se iban cada ciertos minutos.
Aquello no paraba, pero yo aún estaba tranquila porque no bajaban de los 20 minutos, hasta que, de repente, noté una contracción a los 5 minutos de la anterior. Luego volvieron a venir cada 20-25 minutos. Luego otra a los 5 y tan fuerte que me levanté corriendo de la cama para vestirme, pero pararon y volvieron a venir a los 20-25.
Y pensé que mejor me iba a comprar el pan y a pegarme un buen desayuno por si acaso me ponía de parto y no me dejaban comer nada y eso hice. Terminada de desayunar, cogí mi bolso y la carpeta con todos los papeles acumulados a lo largo del embarazo, pillé un taxi y me fui para el Materno.
Tan convencida estaba que me mandarían de nuevo para casa que no dejé que Vimbrio se viniera del trabajo... Ay qué equivocada estaba!!
Cuando me exploró la médica y me dijo "estás dilatada de 6 cm y ya vas para paritorio" me dio tal ataque de risa que tanto la médica como la matrona se hincharon de reir.
Ahora sí que llamé a Vimbrio y qué punto decirle eso de "que estoy de parto!!!!!!"
Me llevaron directamente a un paritorio y ahí comenzó una de las experiencias más fuertes y emocionantes de toda mi vida y, aún así, me sorprende la tranquilidad y serenidad que mantuve todo el tiempo, jamás de los jamases lo habría creído.
Hasta los 8 centímetros he de decir que aguanté muy bien el dolor y sin epidural, de hecho me estaba pensando pedirla o no, porque aunque dolorosas, las contracciones eran muy soportables, pero entonces vieron que a la niña le costaba encauzar la recta final y decidieron ponerme oxitacina y eso fue horrible.
¡Qué dolores más grandes! como que a la segunda contracción me faltó tiempo de pedir la epidural. Me la prepararon y la médica que me la iba a poner no hacía más que decir que con 8 cm ya no me iba a hacer efecto y que no me iba a servir para nada, pero yo en mis trece y a pesar de que me tuvieron que pinchar 3 veces (resulta que tengo la columna ladeada) yo seguía con la epidural en la cabeza.
Ay, la epidural!! qué invento más maravilloso!!
Casi inmediatamente empecé a notar un calorcito la mar de agradable por los pies y al poco rato notaba las ganas de achuchar, pero nada de dolor, así da gusto parir. A todo esto ya eran las 7 de la tarde y el parto no llegaba a su final. La pequeña no estaba bien colocada, así que a partir de ese momento, no podía empujar por mucho que me lo pidiera el cuerpo, el trabajo tenía que hacerlo mi niña. Pero mi niña seguía mal posicionada, así que ya tuvieron que meterme mano en serio, recolocarla, hacerme empujar, un médico me ayudaba a eso echándose sobre mi barriga...
Ya sí debía empujar con ganas (por cierto que me dijeron que empujaba muy bien y que era buena paridora). En los últimos empujones el riesgo fue potencial porque mi niña llevaba ya mucho rato en el canal del parto y había que actuar con rapidez. Empezaron a entrar médicos a porrillo, la niña nacía ya sí o sí. Iban a usar el vacuo, que es como un embudo que se coloca en la cabecita del bebé y Vimbrio tuvo que salir del paritorio, también me hicieron la episotomía y se produjo desgarro además. Nada de eso fue doloroso para mí, gracias a la epidural.
Dos empujones más y a las 21:15 de la noche, escuché como gritaban "avisad al padre" y vi como me colocaban a Valentina, sucia y con el cordón umbilical sobre mi cuerpo y la emoción que había estado bajo control hasta ese momento se desbordó, no hay experiencia que iguale a esa.
Mi niña recién nacida era sonrosadita y tenía la cara más bonita que he visto nunca. Por fin la teníamos en brazos y en el mundo, sana y espabilada (nació con los ojos abiertos y mirando para todos lados).
Visto en perspectiva he tenido mucha suerte con mi embarazo y con mi parto, pero ahora viene la cuarentena... bueno, eso mejor para otro momento, que a Valentina le toca baño.
domingo, 14 de febrero de 2016
FELIZ CUMPLEAÑOS GALLETITA!!
No está claro cuándo nació exactamente, pero en los papeles aparece el 15 de Febrero.
Sus inicios en la vida fueron muy duros: tirada, junto a sus hermanitos y su mamá, en un contenedor de basura (el ser humano puede ser tan despreciable)
Sólo sobrevivieron ella y su madre. Afortunadamente alguien las escuchó y las rescató para fortuna de Vimbrio y mía.
Parecía que el destino nos la ofrecía, porque justamente en esa época le dije a Vimbrio que sería una buena idea tener un perrito pequeño en casa (estábamos buscando un bebé y pensé que tener un cachorrito me ayudaría a no obsesionarme si no me quedaba embarazada, como así fue en efecto).
La Asociación Ávora nos dio a Galleta en adopción en Marzo y ha sido una de las experiencias más bonitas y enriquecedoras de mi vida.
Desde esa noche que llegamos a casa con nuestro peluchito se han multiplicado las risas, la alegría, la ternura, el cariño. Es increíble lo que puede aportar un animalito tan pequeño y vulnerable. Y es increíble lo que la quiero.
Yo sabía que a un animal de compañía se le quiere, pero hasta que no tienes uno, no lo sabes de verdad, no lo comprendes.
En fin, espero que esté con nosotros el máximo de años posible, que sea la mejor amiguita de Valentina, que se quieran y se hinchen de jugar y de darse todo el cariño del mundo y que mi Galletita siga viviendo tan feliz y sana como hasta ahora. Y dejo de escribir que estoy muy tontilla con la proximidad del parto y me emociono!!!
Sus inicios en la vida fueron muy duros: tirada, junto a sus hermanitos y su mamá, en un contenedor de basura (el ser humano puede ser tan despreciable)
Sólo sobrevivieron ella y su madre. Afortunadamente alguien las escuchó y las rescató para fortuna de Vimbrio y mía.
Parecía que el destino nos la ofrecía, porque justamente en esa época le dije a Vimbrio que sería una buena idea tener un perrito pequeño en casa (estábamos buscando un bebé y pensé que tener un cachorrito me ayudaría a no obsesionarme si no me quedaba embarazada, como así fue en efecto).
La Asociación Ávora nos dio a Galleta en adopción en Marzo y ha sido una de las experiencias más bonitas y enriquecedoras de mi vida.
Desde esa noche que llegamos a casa con nuestro peluchito se han multiplicado las risas, la alegría, la ternura, el cariño. Es increíble lo que puede aportar un animalito tan pequeño y vulnerable. Y es increíble lo que la quiero.
Yo sabía que a un animal de compañía se le quiere, pero hasta que no tienes uno, no lo sabes de verdad, no lo comprendes.
En fin, espero que esté con nosotros el máximo de años posible, que sea la mejor amiguita de Valentina, que se quieran y se hinchen de jugar y de darse todo el cariño del mundo y que mi Galletita siga viviendo tan feliz y sana como hasta ahora. Y dejo de escribir que estoy muy tontilla con la proximidad del parto y me emociono!!!
jueves, 11 de febrero de 2016
ADORNOS PARA EL CUARTO DE VALENTINA
El cuarto de Valentina ya está arreglado... bueno, en verdad, no.
Al final pensamos que es una tontería adornarlo y amueblarlo cuando ella no va a usarlo en bastante tiempo. Sólo se ha pintado la pared y hemos despejado el armario. En ese cuarto hemos puesto la cómoda y el zapatero de nuestro dormitorio para poder colocar la cuna sin agobios.
Aún así, no me he podido resistir a hacer algunos adornitos para su habitación. Una V con decoupage, unas banderolas y una caja para meter sus cositas.
La V es de cartón y está decorada con una servilleta preciosa de flores con la técnica del decoupage.
Las pegatinas me las regaló Vimbrio para los Reyes y es de las más bonitas que he visto yo nunca.
Las banderolas están hechas de cartulina, forradas con papel decorado. Las letras también están hechas de cartulina blanca y decoradas con tintas Distress rosa y amarilla y le he añadido las mismas pegatinas que las que he mencionado anteriormente.
Por cierto, que las banderolas han tenido tanto éxito que ya me han encargado 3 más!
La caja es de zapatos, concretamente, de unos botines, por lo que es más grande que una caja de zapatos normal. Pinté la tapa con gesso y luego con pintura amarilla y la decoré con las mismas servilletas de la letra V con la técnica del decoupage, que me encanta. La parte de abajo está decorada con papel de scrap simplemente.
Ahí he metido cositas como los chupetes, tetinas, portachupetes... cosillas que no hemos abierto todavía porque no sabemos si lo usaremos, pero mientras tanto no están por medio.
Con el tiempo haremos más cosas porque Valentina va a tener dos papis que nunca paran quietos cuando de creatividad se trata, esperemos que ella herede esa misma inquietud!
Al final pensamos que es una tontería adornarlo y amueblarlo cuando ella no va a usarlo en bastante tiempo. Sólo se ha pintado la pared y hemos despejado el armario. En ese cuarto hemos puesto la cómoda y el zapatero de nuestro dormitorio para poder colocar la cuna sin agobios.
Aún así, no me he podido resistir a hacer algunos adornitos para su habitación. Una V con decoupage, unas banderolas y una caja para meter sus cositas.
La V es de cartón y está decorada con una servilleta preciosa de flores con la técnica del decoupage.
Las pegatinas me las regaló Vimbrio para los Reyes y es de las más bonitas que he visto yo nunca.
Las banderolas están hechas de cartulina, forradas con papel decorado. Las letras también están hechas de cartulina blanca y decoradas con tintas Distress rosa y amarilla y le he añadido las mismas pegatinas que las que he mencionado anteriormente.
Por cierto, que las banderolas han tenido tanto éxito que ya me han encargado 3 más!
La caja es de zapatos, concretamente, de unos botines, por lo que es más grande que una caja de zapatos normal. Pinté la tapa con gesso y luego con pintura amarilla y la decoré con las mismas servilletas de la letra V con la técnica del decoupage, que me encanta. La parte de abajo está decorada con papel de scrap simplemente.
Ahí he metido cositas como los chupetes, tetinas, portachupetes... cosillas que no hemos abierto todavía porque no sabemos si lo usaremos, pero mientras tanto no están por medio.
Con el tiempo haremos más cosas porque Valentina va a tener dos papis que nunca paran quietos cuando de creatividad se trata, esperemos que ella herede esa misma inquietud!
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