domingo, 15 de marzo de 2015

ESCAPADA CUMPLEAÑERA: TRIANEANDO

El último día de viaje, por la mañana, estuvo dedicado a Triana y a ver sus imágenes de semana santa, que, de tanto verlas por la tele, me hacía ilusión verlas en personas.
Aparcamos el coche donde Cristo dio las tres voces y nos fuimos hacia el barrio flamenco por antonomasia.

Primera parada: el Cachorro, que siempre me ha parecido un crucificado impactante.


Y la virgen del Patrocinio, que es preciosa:


Si me equivoco con los nombres, lo siento, pero no soy muy experta en semana santa sevillana.

Seguimos andando buscando la calle Pureza y dimos con otra iglesia, creo que aquí se encuentra la virgen de la O.



En la calle san Jacinto (que tiene una vida impresionante) nos encontramos con la cofradía de la Estrella. La capilla es muy pequeña pero estaba llenita de gente, por lo visto es una cofradía con mucha solera en Triana.
Por cierto que al entrar me di un repullo de aúpa porque tienen una escultura de Juan Pablo II que parece que está ahí sentado de verdad.



Y por fin nos encaminamos a calle Pureza, calle típica donde las haya, llena de tabernas y balcones enrejados, preciosa.
Fuimos a la capilla de los Marineros, pero no estaba la Esperanza de Triana, se encontraba en Santa Ana (dos veces que he estado en Triana para ver a esta virgen, dos veces que he tenido que verla en Santa Ana)




Salimos de Triana camino de Sevilla, quería ver la plaza de la Encarnación y buscar la hermandad de los Gitanos por encargo de mi hermana. 



Y la verdad es que fue ardua la tarea.
La plaza de la Encarnación tardamos mucho en dar con ella (ayer me di cuenta de que estaba a solo 2 minutos de la Campana), pero los Gitanos fue cosa imposible.

La plaza de la Encarnación no deja indiferente a nadie, es rompedora y original, aunque choca verla, no me llega a desagradar del todo.


Habíamos tardado mucho en dar con la dichosa plaza y ya era hora del papeo, así que pillamos un taxi (el cansancio de tantos días andando para arriba y para abajo hacía ya mella) y nos fuimos para Triana, a la taberna Santa Ana que hace esquina con calle Pureza y que ponen muy buenas tapas y se está muy requetebien.


Y ya, de ahí, seguimos paseando por Sevilla, pero el cansancio era demasiado grande y hacía 32 grados y me dio un bajón muy fuerte, no podía caminar y el coche estaba en la quinta puñeta.
Paramos en una cafetería y, después de un café, me recuperé bastante, tanto, que decidimos buscar la dichosa hermandad de los Gitanos, porque no podía ser que por segunda vez dejara Sevilla sin encontrarla.
La verdad es que es una cofradía por la que no siento ninguna simpatía, entre lo que costó encontrarla y el peloteo que siempre han tenido con la duquesa de Alba, me rechina mucho.
Al final, después de muchas vueltas, Vimbrio se quedó en el coche y yo, con el gps del móvil, me lancé a la búsqueda y por fin di con ella. Es complicado principalmente porque la calle no tiene el nombre colocado a la entrada, pero lo conseguí. Ya de paso vi dónde está enterrada la duquesa de Alba.




Con un detallito para mi hermana, salimos ya camino de Málaga, después de 4 intensos días en los que hemos visto y disfrutado de muchísimas cosas bonitas.
¡Qué me gusta un viaje, a pesar del cansancio y el dolor de pies y qué alegría haber dado con alguien que es igualito que yo, en ese aspecto!

Por cierto, hay epílogo, pero eso, mañana

viernes, 13 de marzo de 2015

ESCAPADA CUMPLEAÑERA: SALAMANCA-SEVILLA

Dejamos Cáceres por la mañana temprano camino de Salamanca, sin saber dónde pasaríamos la noche: ¿Sevilla? ¿Málaga? todo dependía de la respuesta que nos dieran los de Rent a car.
Como no sabíamos tampoco cuánto tiempo nos podríamos quedar en Salamanca nos compramos unos buenos bocatas de jamón de Guijuelo (estaba delicioso el jamón) para poder comer en cualquier momento.
Llegamos a la ciudad, de la cual me acordaba perfectamente porque estuve con mis primos en el 2004, de nuevo me dejó impresionada la catedral, la casa de las conchas y la Plaza, otra ciudad para hincharte de pasearla.




Estábamos tomando unos refrescos en la Plaza Mayor (que no veas qué clavo) cuando, por fin, nos dijeron que podíamos quedarnos con el coche 24 horas más. El problema era que teníamos que firmar un nuevo contrato en Málaga y así no nos servía para nada tener más tiempo el coche. 
El móvil de Vimbrio echaba fuego de tanta llamada.
Al final, explicando el plan que teníamos, nos dijeron que podíamos firmarlo en Sevilla, así que las expectativas de pasar noche en la capital andaluza se hacían realidad.
Buscamos un hotel en pleno centro de Sevilla y una vez reservado, ya podíamos respirar tranquilos, tomarnos un cafelito para reponer fuerzas y dejar Salamanca con un ánimo estupendo.
Llegamos ya de noche a Sevilla y nos tiramos un buen rato para encontrar la estación de Santa Justa (que no está muy bien señalizado por cierto, menos mal que tenemos el gps en el móvil).
Damos con santa Justa, damos con Goldcar y ahora resulta que los inútiles de Rent a car no habían enviado el contrato que teníamos que firmar o eso fue lo que nos dijo la encargada.
Diez minutos para que nos cogieran el teléfono los de Rent a car, por fin lo cogen y Vimbrio explicando por enésima vez el problema.... total, al final, por fin, llega el contrato y lo firmamos y ahora de nuevo teníamos otra odisea: buscar el hotel (metimos el coche en todo el centro de Sevilla) y lo peor buscar un aparcamiento. 
Lo primero costó trabajo, pero encontramos el hotelito pero lo segundo fue un imposible absoluto. Al final tuvimos que pagar 15 euros para meterlo en el parking del hotel.
Ni que decir tiene cómo llegamos a la habitación... absolutamente hechos polvo, pero no hay cansancio en el mundo que te mantenga en una habitación de hotel (por cuca que esta sea) cuando se está en Sevilla.
Después de cenar nos fuimos derechitos al Barrio de Santa Cruz que, al igual que el casco antiguo de Cáceres, de noche tiene magia.




Al día siguiente nos iríamos de cabeza a Triana. 
Tres veces había ido a Sevilla y no había visto en condiciones Triana y esta vez me había propuesto recorrérmela entera!

jueves, 12 de marzo de 2015

ESCAPADA CUMPLEAÑERA: CÁCERES-TRUJILLO

Se hizo de día el 8 de marzo. Cumplía años pero no me dio tiempo a pensar en eso porque lo que veía era precioso.
En un principio íbamos a ir a Trujillo y luego conocer Cáceres, pero buscando una oficina de turismo cambiamos de opinión: había muchas cosas que ver y mucho a donde entrar como para dejar Cáceres para última hora.
Con el mapa en la mano nos pusimos a patear el centro.




Entrar en los museos e iglesias no es nada caro, como mucho 2,50 euros, así que fuimos a la Catedral, al Museo de la semana santa, al Museo Provincial, a la Iglesia de san Francisco Javier, a la Torre de Bujaco... total, que nos hinchamos...



Cada vez que había una torre a la que subir, allá que íbamos, las vistas lo merecen, pero os podéis imaginar las agujetas que tenemos!



Y mientras íbamos de un sitio a otro, encantados con las calles empedradas llenas de historia y de unos edificios bellísimos y encima teniendo la buena suerte de disfrutar de un tiempo prácticamente veraniego.




Una de las cosas que más me gustaron fue caminar sobre la muralla que da a la Plaza Mayor. Se entra por la Torre de Bujaco donde, además, se encuentra el Museo de las Tres culturas. Las vistas de la ciudad son espectaculares.




Durante la comida (que por cierto, siempre comimos en el mismo sitio, El Pato) se me ocurrió: "Y si vamos mañana a Salamanca?"
Vimbrio: ".... vale!!"
Lillibit: "pero claro, haría falta tener el coche alquilado un día más..."
Pa qué diría nada! El pobre Vimbrio tuvo que llamar un millón de veces tanto a Rent a car como a Goldcar y todo eran problemas, de hecho, no nos dieron el sí hasta el día siguiente, por cierto, que recibimos la llamada ya en Salamanca.
Entretanto comimos unas buenas migas extremeñas, una tosta con torta del Casar y patatera y un platito de jamón de bellota (había que cuidarse que aún nos quedaban cosas que ver)
Hicimos la digestión dando un paseo tranquilo y nos fuimos pa Trujillo.

Oh! qué sorpresa Trujillo, qué bonita!!



La Plaza Mayor me pareció aún más bonita que la de Cáceres.


La parte del castillo es espectacular, bueno, en verdad todo el casco antiguo, es tan auténtico, tan antiguo... impresiona. Me hubiera gustado quedarme más tiempo y entrar en los sitios, pero era ya tarde, así que nos tuvimos que conformar con dar un buen paseo...



Regresamos a Cáceres ya de noche, cenamos en su Plaza Mayor (en el Pato, por supuesto) y nos despedimos de tan bonita ciudad, paseando por el centro, que como dije ayer, de noche tiene magia.

Al día siguiente iríamos a Salamanca y ya tenía yo mariposas en el estómago porque se me ocurrió pasar la noche en Sevilla, y cuando se tiene la posibilidad de ir a Sevilla, las mariposas revolotean....
Que nos gusta la aventura!

miércoles, 11 de marzo de 2015

ESCAPADA CUMPLEAÑERA: MÁLAGA-MÉRIDA-CÁCERES

Como ha sido mi cumple (34 años ya....) decidimos hacer una escapadita para que me olvidara de tamaña tragedia.
En un principio íbamos a ir a Sevilla, pero luego lo pensé mejor: en Sevilla he estado ya 3 veces y, aunque la adoro, hay mucho por conocer en España, y me acordé de lo bien que he oído hablar de Cáceres. Así que quedó decidido en un santiamén: Cáceres sería la elegida esta vez. Además aprovecharíamos para conocer Mérida, que siempre he querido ver el teatro romano.
Alquilamos un Polo y el sábado nos fuimos camino de la cultura.

Llegamos a Mérida poco antes de la hora del almuerzo y sacamos un bono para ver todos los monumentos que tiene, la verdad es que sale muy bien, pagas 12 euros y no tiene caducidad.

Nos llegamos primero a la Alcazaba:


Como está en alto (aunque no mucho) las vistas son muy bonitas, sobre todo del río y el puente:


Después del almuerzo, empezamos a investigar un poquito y, mientras, buscamos la Casa de Mitreo que conserva los restos de una casa romana con unos mosaicos preciosos y también un columbario:



Y, después de un cafelito para reponer fuerzas, nos dirigimos a lo mejor: el Teatro Romano. 
Qué maravilla, no me defraudó nada. Normalmente, cuando esperas que algo te guste mucho suele ocurrir que no supere las expectativas, pero no fue éste el caso.



Espectacular!!

Mérida, como ciudad, es muy normalita, pero qué guay está ir andando e ir encontrando restos romanos, así, como si tal cosa.
Íbamos al parking y nos encontramos en mitad de la calle el Templo de Diana:


Ya se nos estaba haciendo tarde y aún teníamos que llegar a Cáceres, así que dejamos Mérida y nos encaminamos con ganas de dejar el coche y seguir descubriendo cosas bonitas y vaya si las encontramos.

Después de soltar la maleta y pegarnos una buena ducha, nos dirigimos hacia el centro histórico que sólo estaba a unos 10 minutos del hotel.

El centro histórico de Cáceres es una maravilla, pero de noche ya es la leche... No me esperaba un lugar con tanta magia y encanto. Parecía que habíamos viajado en el tiempo y que estábamos dentro de alguna leyenda de Bécquer...





Con el cansancio de un día tan bien aprovechado y que me quedaban horas para los 34 años, me dio el bajón, pero no hay estado de ánimo que un buen mojito no arregle y nos fuimos al Corral de la cigüeña, que estaba muy bien, en pleno centro.

Llegamos al hotel agotaditos perdidos y al día siguiente teníamos muchos que ver. Había que conocer bien Cáceres y también iríamos a Trujillo...

jueves, 5 de marzo de 2015

LOS JUEVES ME VUELVO A PONER FLAMENCA: LA SEGUIRIYA MÍTICA

EL PASO DE LA SEGUIRIYA

Entre mariposas negras,
va una muchacha morena
junto a una blanca serpiente
de niebla.

Tierra de luz,
cielo de tierra.

Va encadenada al temblor
de un ritmo que nunca llega;
tiene el corazón de plata
y un puñal en la diestra.

¿Adónde vas, siguiriya,
con un ritmo sin cabeza?
¿Qué luna recogerá
tu dolor de cal y adelfa?

Tierra de luz
cielo de tierra.


La seguiriya es el cante jondo por antonomasia, junto a la soleá.

Se trata de un palo difícil y exigente para el cantaor, sombrío, trágico. Es un quejío amargo con el cual el intérprete se queja de su desgracia, muerte, mal de amores...

Su origen es incierto, aunque se sabe que proviene de la toná (origen de todo) y los primeros testimonios podrían situarla en el siglo XVIII.

Las coplas de la seguiriya son estrofas de 4 versos, donde el protagonismo, más que en las letras, está en los profundos quejíos y ayes de los cantaores:

“Siempre en los rincones
te encuentro llorando,
mala puñalá me den, compañera,
si te doy mal pago”

Quien mejor y más poéticamente define la seguiriya es Lorca:
“La seguiriya gitana comienza con un grito terrible, un grito que divide el paisaje en dos hemisferios iguales. Es el grito de generaciones muertas, la aguda elegía de los siglos desaparecidos, es la patética evocación del amor bajo otras lunas y otros vientos”

“La portentosa seguiriya gitana” que es “como un cauterio que quema el corazón, la garganta y los labios de los que la dicen”.


Por su sentido trágico y profundo la seguiriya tiene un gran protagonismo en el Poema del cante jondo y se puede decir que resume perfectamente la mitología andaluza creada por el Poeta.

miércoles, 4 de marzo de 2015

SMASH LUNA DE MIEL: PERDIDOS POR DUBLÍN

Volviendo a mi Smashbook dedicado a la luna de miel, la página de hoy está dedicada a nuestro intenso día recorriendo la ciudad de Dublín, que nos enamoró a pesar de que no fue la ciudad más bonita que vimos, sin embargo tiene un algo especial que atrae y que gusta.


Esta página se puede denominar de "aprovechamiento" . ¿Por qué? pues porque aproveche tiras de papel decorado que siempre sobran y se acumulan por los rincones y también recortes de un plano de Dublín que estaba más estropeado por el uso.


Las tiras de papel decorado se pueden ver en las fotos donde salimos Vimbrio y yo. Lo que hice fue coger un trozo de papel e ir pegando las tiras, con simple pegamento de barra (va muy bien para pegar papel con papel) intentando que los colores peguen unos con otros.


Y los trocitos del plano de la ciudad, sólo los pegué sobre cartulina para que quedaran mejor pegados.
Un par de tiras de washi tape y página lista!