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jueves, 12 de junio de 2014

LOS JUEVES ME PONGO FLAMENCA Y HOY ALEGRE CON LAS ALEGRÍAS

Cante gaditano por antonomasia y, tal y como indica su nombre, lleno de alegría y alborozo.

Antonio Machado "Demófilo" dice: "...existe el espíritu alegre y bullicioso, que va a recrearse con la música, también retozona y alegre, de ese infinito número de composiciones, puramente andaluzas, conocidas con el nombre de juguetillos o alegrías."
¿Hay nombre más bonito para un cante que el de "juguetillos? Me encanta!

Independientemente de la letra, es escuchar "titititrán, tran, tran" y pensar en Cádiz.
Cuenta Chano Lobato (enciclopedia de la historia chica de Cádiz) que el cantaor gaditano Ignacio Espeleta (todo un personaje al que ya le dedicaré una entrada más adelante) tenía que cantarle unas alegrías a La Macarrona, pero como iba bastante perjudicado, no se acordaba de la letra y se le ocurrió lo del titititrán que se popularizó inmediatamente.

La opinión general configura el nacimiento de las alegrías en el entorno gaditano a comienzos del s. XIX, principalmente por la emigración aragonesa durante la Guerra de la Independencia. Este hermanamiento dio a luz la "jota de Cádiz", que se aflamencó bajo el ritmo de la soleá, aunque con un compás más ligero.

La estructura de las alegrías va así: 
Primero, el Tirititrán y después una estrofa octosilábica con 5 versos, ya que el último se repite 2 veces. A continuación, vendría la segunda copla, que es la valiente, la que muestra la fuerza del cantaor o cantaora y por último, los juguetillos.

Tirititrán, tran, tran....
Pero le sobran con tres.
Cinco letras tiene Cai,
pero le sobran con tres
que en ellas cabe la gracia
del derecho y del revés (r)
Ay, todos los barcos a la mar
se acercan a la Bahía.
Ay todos los barcos a la mar,
porque les gusta escuchar
el cante por Alegrías (r)
Que me la tienes que dar
Que me la tienes que dar
ay el tacón de tu bota
ay que pa taconear.

Los nombres míticos que han engrandecido este cante son, entre otros, Pericón de Cádiz, Chano Lobato, Chato de la Isla, Fosforito, Camarón, La Perla de Cádiz, etc.

Añadir, por último, que existe una variante que son las alegrías de Córdoba, proveniente de las gaditanas y que fueron adaptadas por el picador Onofre.

viernes, 30 de mayo de 2014

LAS ALEGRES CANTIÑAS

Las cantiñas son un conjunto de cantes característicos de Cádiz, los Puertos y Jerez de la Frontera.
Son cantes alegres y festivos, a pesar de que su compás es el de la soleá. Sus melodías son tonales y conservan muchas de ellas tonadas populares y frases de la época de la Guerra de la Independencia Española.
A mí, personalmente, es de mis cantes favoritos y el que más emociona. Es escuchar alguna y automáticamente me pierdo por las calles de Cádiz.

Dentro de las cantiñas se encuentran:
1. Cantiñas
2. Alegrías
3. Romeras
4. Mirabrás
5. Caracoles

En esta entrada sólo hablaremos de las cantiñas propiamente dichas.

Por regla general, tienen varios tipos según el tema del cante o el nombre de su creador. Por ejemplo, están las cantiñas de la rosa, la cantiña de Las Miris, cuya creadora fue María la Mica y estas Miris, sus primas. Otra es la cantiña del contrabandista que es muy conocida:

"Yo soy la contrabandista
que meto tanto ruio,
yo me voy con mi marío
a la plaza de Gibraltar..."

También están las cantiñas del Pinini, cuyo nombre era Fernando Peña Soto, abuelo de Fernanda y Bernarda de Utrera.
Las cantiñas se usaban en origen como acompañamiento para el baile y fue, con el paso del tiempo, cuando empezaron a ser consideradas como un cante propiamente dicho.
Entre las bailaoras más miticas que bailaron por cantiñas se encuentran La Macarrona y La Mejorana.

El vídeo de esta entrada está dedicado a Chano Lobato, que me hizo pasar tan buenas tardes escuchando por la radio sus innumerables anécdotas sobre Cádiz y sus personajes populares, únicos, divertidos y llenos de sal, como la ciudad que los vio nacer.




jueves, 22 de mayo de 2014

Los jueves me pongo flamenca: hoy la caña

La caña es un palo flamenco, del cual también hay infinidad de hipótesis sobre su origen y su nombre.
Serafín Estébanez Calderón llama a la caña "tronco primitivo del cante andaluz".
Antonio Machado "Demófilo" menciona a Tío Luis el de la Juliana como cantaor de cañas y polos, este dato situaría a este cante establecido ya en el último tercio del siglo XVIII.
Alvarez Caballero dice, sin embargo que "Machado puede estar equivocado, porque nada apoya a su testimonio de que el polo y la caña fuesen contemporáneo de Tío Luis el de la Juliana y, en cambio, todo induce a pensar que, efectivamente, ambos estilos vieron la luz ya en pleno siglo XIX".
Volviendo de nuevo a Estébanez Calderón, éste cita a El Fillo como cantaor de cañas, considerándole el estilista más antiguo de este cante. En esa época (mitad del XIX) parece que era costumbre unir la caña con el polo, pero quien parece que le dio a la caña una cuadratura musical perfecta, en palabras de Blas Vega, fue don Antonio Chacón.

"A mí me pueden mandar
a servir a Dios y al Rey
pero dejar a tu persona
eso no lo manda la Ley"

Actualmente la caña comienza con una copla octosílaba de 4 versos a la que sigue un quejío.
Siempre se ha admitido que el ritmo y el compás de la caña proviene de la soleá aunque hay autores que hablan de semejanzas con la alboreá, la serrana y el polo.
Cuando muere Antonio Chacón deja de cantarse hasta que resucita con la grabación que hace Rafael Romero en la Antología de Hispavox en 1954.
A día de hoy se escucha muy raramente, no suele incluirse en los repertorios, y tal vez sea debido al carácter monótono que presenta este cante y la escasa carga emocional, aún así se agradece que de vez en cuando aparezca, como en esta grabación de una actuación soberbia de Arcángel.


jueves, 15 de mayo de 2014

Los jueves me pongo flamenca: La leyenda negra de la petenera

MUERTE DE LA PETENERA
En la casa blanca muere
la perdición de los hombres

Cien jacas caracolean.
Sus jinetes están muertos

Bajo las estremecidas
estrellas de los velones
su falda de moaré tiembla
entre sus muslos de cobre

Cien jacas caracolean.
Sus jinetes están muertos
Federico García Lorca
Poema del cante jondo


La petenera es un palo flamenco que se basa en una estrofa de 4 versos octosílabos. 
Se caracteriza por sus letras tristes y melancólicas y por poseer una leyenda negra, según la cual, da mal fario, por lo que los gitanos, tradicionalmente, han evitado cantarla o incluso oírla cantar.
Como ocurre con el mundo del flamenco, en general, lleno de misterios y leyendas, la petenera está cubierta por un negro velo que la envuelve entera, sobre todo en cuanto a su origen.
Se sabe que en Sevilla ya se cantaba por el año 1879. Una petenera de la época dice así:

"Del año de las peteneras (1881)
nos tenemos que acordar
que anduvo la Pura y Limpia
en el canasto del pan"

Según Hipólito Rossy, la petenera tiene ritmo y compás que corresponde con algunas villanescas del siglo XVI, aunque hay indicios de que sea aún más antigua.
Apoya su hipótesis en el hecho de que los judíos sefardíes de los Balcanes cantan la petenera a la que describen como "viella" canción de España, incluyendo la popular letra que se refiere a la petenera como "la perdición de los hombres". Lógicamente si los judíos de los Balcanes conocían este cante era porque sus antepasados la habían escuchado antes de ser expulsados de España.
Además, esta hipótesis entroncaría con la leyenda del origen semita de la petenera.

"¿Dónde vas bella judía, 
tan compuesta y a deshora?
Voy en busca de Rebeco
que estará en la sinagoga" *

*¿No recuerda a la letra del popular romance de Alfonso XII?
"¿Dónde vas, Alfonso XII
dónde vas, triste de ti?
Voy en busca de Mercedes 
que ayer tarde no la vi"

Otra teoría sitúa su procedencia en América latina por letras como esta:

"En La Habana nací yo
debajo de una palmera
allí me echaron el agua
cantando la petenera"

Demófilo escribe en su famosa obra: "...convienen todos los cantadores en que [las peteneras] son antiguas y en que deben su origen a una cantaora de flamenco llamada La Petenera, a quien unos hacían de Málaga y otros de La Habana..."
También puede ser que el nombre de la petenera provenga de paternera, es decir, oriunda de Paterna de la Frontera (Cádiz).
Si realmente existió La Petenera, es muy posible que ella fuese la creadora de este palo.

"Quien te puso Petenera
no te supo poner nombre
que debía haberte puesto
la perdición de los hombres"

Al igual que ocurre con otros cantes, la petenera se divide en antigua y moderna y también en corta y larga.
La antigua no la canta nadie y, de hecho, solo la conocen los eruditos.
La petenera larga fue resucitada por Pastora Pavón y se caracteriza por su dificultad. Pastora realizó esta versión de la petenera cantada por Medina el Viejo que también fue cantada por don Antonio Chacón, que la divulgó fielmente.
Posteriormente, poco se ha cantado la petenera y, aunque se pueden destacar a Pepe el de la Matrona, Rafael Romero, Fosforito o José Menese, fue Pastora Pavón quien la engrandeció y popularizó.
Como curiosidad, la letra que hay en el popular Café de Chinitas en Málaga, pertenece a una petenera cantada por La Argentinita.

"En el Café de Chinitas
dijo Paquiro a su hermano
soy más valiente que tú, 
más torero y más gitano"


jueves, 8 de mayo de 2014

LOS JUEVES ME PONGO FLAMENCA: ACABANDO CON LA TONÁ

De la toná, me quedan el martinete, la carcelera y la más interesante, la debla.
El martinete, como toná, tiene un tono monocorde y se canta sin guitarra. Como se originó en las fraguas y herrerías, a veces se acompaña con los sonidos de un martinete golpeando el metal.

Jose Mercé, Martinete

La carcelera se caracteriza porque sus letras suelen estar dedicadas a temas como la cárcel y los condenados a ella.

Y la debla... la más enigmática de todas las tonás
Se ha llegado a pensar que la debla es, incluso, más antiguo que el propio flamenco, pero hay que distinguir entre la debla original y la que ha llegado hasta nuestro días.
La actual fue popularizada por Tomás Pavón en los años 40 y después interpretada por Antonio Mairena, la pena es que no se conoce la relación que pudiera guardar con la original.
Mucho se ha especulado con la debla primitiva, empezando por el origen de su nombre.
Antonio Machado, Demófilo, y el viajero inglés George Borrow, apuntaron la idea de que debla es sinónimo de diosa en caló y que los gitanos otorgaron a este género el título supremo de los estilos flamencos.
Cantaores como El Fillo, Varea el Viejo y El Planeta, la hicieron muy popular en el siglo XIX.
Hipólito Rossy la describió con estas palabras:
“De todo el cante jondo, ninguno tan desolado como la debla. En el canto del hombre que ha conocido todas las claudicaciones, todas las humillaciones, amarguras y ruindades de la vida, que vegeta sin esperanzas de redención”
Rossy apunta igualmente, que es obra de un autor culto, un músico versado y que conociera los modos y escalas griegas, así como gozar de una voz potente y, por supuesto haber sufrido mucho. Como último apunte llega a considerar la debla como un canto más fino que las Cántigas de Santa María, de Alfonso X.

Un misterio más dentro del mundo del flamenco y sus orígenes, ¿algún día se desvelarán? Se consiga o no, han servido para crear todo ese mundo mágico y fascinante.



jueves, 17 de abril de 2014

MIÉRCOLES SANTO (pero los jueves me pongo flamenca)

Y, por eso, hoy, además de mis fotos de ayer, hablaré de un palo flamenco que viene al pelo: 

SAETA

NOCHE

Cirio, candil,
farol y luciérnaga.
La constelación
de la saeta.
Ventanitas de oro
tiemblan,
y en la aurora se mecen
cruces superpuestas.
Cirio, candil,
farol y luciérnaga.

Federico García Lorca

Como todo el mundo sabe, la saeta es un canto religioso sin acompañamiento musical, aunque en algunos concursos sí acompaña un tambor, y que se realiza en toda Andalucía durante las procesiones de semana santa.
Se trata de una melodía de ejecución libre, perteneciente al grupo de las tonás (como la seguiriya, martinete, debla, carcelera) y de influencia árabe.
El texto, lógicamente, siempre hace referencia a la pasión y muerte de Cristo y al dolor de María.
Cuenta la leyenda que fue Enrique el Mellizo quien cantara por primera vez ante una imagen procesional (¿tal vez el Greñúo?) en el gaditano barrio de Santa María.
La saeta alcanzó su esplendor en las voces de Manuel Centeno, Manuel Torre, La Niña de los Peines, La Niña de la Alfalfa y muchos otros.
Dentro de la saeta como cante básico, hay varios tipos, entre los cuales destaca por su dificultad la llamada saeta malagueña.
Este tipo de saeta nace hacia los años 40 del pasado siglo y su particularidad estriba en que une dos saetas, por lo cual, el saetero tiene que hacer gran alarde de facultades.
La primera saeta se canta por seguiriyas, se sigue un tercio de unión (por lo general, un ay ay) y se continúa con la segunda que se canta por martinete o carcelera.
Este tercio de unión es lo que caracteriza a la saeta malagueña, es lo que la define, sin él, simplemente serían dos saetas independientes, el tercio es lo que la convierte en una sola saeta.

Saeteros de Málaga a destacar: Antonio de Canilla, María la Faraona, Pepe de Campillo, Diana Navarro y muchos otros que están revitalizando el género, además de los concursos que cada año organizan las peñas flamencas, como la de la Trinidad.


Dicho lo cual, ayer disfruté mucho más de las procesiones que el martes, sea porque dio la casualidad de que por donde nos movimos no había mucha bulla o porque la final de la copa ayudó mucho, no me agobié nada.






Cofradía de la Paloma. El cristo de La puente del Cedrón (no me he equivocado, es su nombre) caminando hacia el recorrido oficial y la virgen de la Paloma, preciosa y espectacular con un trono inmenso, típico de Málaga al que ya le queda poco porque están realizando otro que, seguramente, tendrá las mismas características que este. No se puede imaginar a la Paloma en un trono discretito, imposible.




El trono del cristo de la Sangre por el mercado de Atarazanas, donde dieron una curva muy bien hecha y con el mercado de fondo quedaba muy bonito.



Y la virgen de Consolación y Lágrimas, con su característico color lila tan precioso, al igual que la virgen de la Trinidad, es la que luce las flores más bonitas


Cristo de Azotes y Columna, el que abre la cofradía de Fusionadas del miércoles (la cofradía completa son 6 tronos y se reparten entre el domingo de ramos, con la virgen de Lágrimas y Favores, el miércoles y el jueves de madrugada con el cristo de la Vera Cruz, el más antiguo de la ciudad)


Cristo de la Exaltación, segundo de Fusionadas.


Cristo de Ánimas de ciegos, también de los más antiguos de la ciudad, acompañado del cuerpo de los paracaidistas.



Y cierra la cofradía la virgen del Mayor Dolor. Vimbrio fue hombre de trono de esta virgen, pero no siguió para mi decepción.




Y el broche de oro (nunca mejor dicho) del miércoles santo, con la lujosa y elegantísima cofradía de la Expiración y la virgen de los Dolores. Es extraño pensar que esta cofradía tan adinerada pertenezca, de toda la vida, al popular barrio de El Perchel, pero así es.

jueves, 10 de abril de 2014

LOS JUEVES ME PONGO FLAMENCA

Hace años que quería recopilar los palos del flamenco, porque, aunque me gusta mucho, he de reconocer que no soy una gran aficionada y muchas veces no sé qué tipo de cante estoy oyendo (quitando las alegrías, fandangos y poco más).
Como he dicho antes, hace años comencé un pequeño trabajo sobre el flamenco, pero creo que quise abarcar más de lo que podía y terminó en unos apuntes desperdigados por varias libretas y poco más.
Me he propuesto retomar el propósito, pero de manera mucho más sencilla, para que no me pase lo mismo.
La entrada de hoy servirá como una pequeña introducción, sobre los oscuros orígenes del flamenco...

Y es que son oscuros de verdad. Muchas son las teorías sobre su nacimiento. Que si proviene de los cantos islámicos, que si lo crearon los gitanos afincados en Andalucía que procedían de la India, que si procede de los gitanos que venían de Flandes (de ahí el término de flamenco)... Todo un misterio, y este misterio creo que es lo que más me fascina de este arte, hace que lo envuelva un halo mágico, algo profundo, enraizado en la tierra.
Particularmente, mi hipótesis favorita es que proviene del sur de España donde toda la mezcolanza de culturas (melodías judías, el canto bizantino, los cantos musulmanes, las canciones mozárabes...) es heredada por el propio pueblo andaluz del cual nace.

 Se cree que la cuna del género flamenco tiene tres patas: Bahía de Cádiz, Jerez de la Frontera y Triana y que surgió en el siglo XVIII, aunque prácticamente no hay datos relativos a esas fechas.
Lo que sí existe es una reseña en un libreto manuscrito, hacia el 1740, por un tal Bachiller Revoltoso, que señala cómo la nieta de Baltasar Montes (gitano de Triana) iba a bailar con instrumentos de cuerda y percusión.
Tras la Guerra de la Independencia Española (1808-1812) se desarrolló en la conciencia española un sentimiento de orgullo racial frente a los afrancesados. Triunfa la moda cañí, el casticismo, el gitano como modelo ideal. Eclosionan las escuelas taurinas de Ronda y Sevilla, el auge del bandolerismo y la fascinación por lo andaluz que sienten los viajeros románticos, todo esto fue conformando el costumbrismo andaluz que marcó una época y que, en cierta manera, perjudicó la imagen de Andalucía, de lo andaluz y del propio mundo del flamenco.



Tres figuras legendarias coinciden en época posterior y definen un momento clave dentro de la historia del flamenco: Silverio Franconetti, Tomás el Nitri y Juan Breva. Entre ellos surge una competencia feroz. Tomás se lleva la primera Llave del Cante y Silverio, avispado, al ver las pasiones que levanta el flamenco, monta un Café Cantante, mientras tanto, Juan Breva, malagueño, se convierte en uno de los cantaores más reconocidos de España y se dice que animaba las fiestas de Alfonso XII

Silverio Franconetti



Tomás el Nitri


Juan Breva


Con la moda de los cafés cantantes permitió el surgimiento del cantaor profesional y triunfan La Macarrona, Antonio Chacón, Fosforito el Viejo, El Perote, La Rubia de las Perlas...

Con la Generación del 27, cuyos miembros más eminentes eran andaluces y , por tanto, conocedores de primera mano del género, comenzó el reconocimiento al flamenco por los intelectuales (recomiendo el ensayo sobre el duende de Federico García Lorca Teoría y juego del duende , aparte por supuesto de Poema del cante jondo y Romancero gitano)
El período de la Ópera Flamenca (1920-1955) supuso una auténtica Edad de Oro, donde surgieron figuras enormes que han quedado para la historia: La Niña de los Peines, Arturo y Tomás Pavón, Manuel Torre, Manuel Centeno, El Cojo de Málaga, Pepe Pinto, El Niño de Marchena, Manolo Caracol, Tía Anica la Piriñaca, Juan Talega...

Manuel Torre



La Macarrona


A partir de los años 50 empezaron a publicarse abundantes estudios antropológicos y musicológicos sobre el flamenco.
En 1958 se funda en Jerez de la Frontera la primera Cátedra de Flamencología.
Y a partir de 1970 surge una pareja que revoluciona el flamenco rompiendo con el conservadurismo aunque sin perder la esencia: Camarón y Paco de Lucía.


Cuando ambos se separan, Camarón se convierte en un cantaor mítico,en vida, mientras Paco de Lucía reconfiguró todo el mundo musical flamenco, abriéndose a nuevas influencias.
Artistas rompedores son El Lebrijano, Enrique Morente, Rafael y Raimundo Amador... con todos ellos y, a raiz de la grabación del disco de Camarón “La leyenda del tiempo” surge el gran debate entre ortodoxos y heterodoxos, debate que todavía hoy da juego a este arte.
El flamenco esta considerado actualmente como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad y Patrimonio Inmaterial Etnológico Andaluz, además la implicación de los poderes públicos cada día es mayor. Existe la Agencia Andaluza para el Desarrollo del Flamenco y se construye en Jerez la Ciudad del Flamenco que albergará el Centro Nacional del Arte Flamenco, dependiente del Ministerio de Cultura.